martes, 16 de diciembre de 2014

Palco de Prensa Miércoles 17 Diciembre 2014

Palco de Prensa
Miércoles 17 Diciembre 2014                
                                                        
   Las cuentas amargas.  

                                             
             Por : Gilberto LAVENANT


A casi un año de haberse colapsado, ha sido reabierta a la circulación vehicular la carrtetera escénica Tijuana-Ensenada. Cualquiera podría decir, que los ensenadenses están felices por este acontecimiento. Pero son amargas, dolorosas, las cuentas de estos doce meses.

Las pérdidas materiales, se estiman en aproximadamente 100 millones de dólares. Sin embargo, lo más lamentable es la muerte de 15 personas, varias decenas de lesionados y cuantiosos daños materiales, por las tragedias registradas, al verse obligados a circular, por una vialidad  de dos carriles de circulación y en condiciones que la hacen casi intransitable.

Pero tal vez los ensenadenses son culpables de todo esto. Les faltó coraje y decisión, para exigir  a los tres niveles de gobierno, acciones rápidas y efectivas.

Duele decirlo, pero la pasividad de los ensenadenses, les llevó a padecer la desatención oficial. Seguramente hubiese sido distinto, si en lugar de esperar pacientemente respuestas gubernamentales, hubieran formado brigadas que tomaran por asalto vialidades, o incluso oficinas gubernamentales.

Lo hacen en otras partes del país, donde han sufrido alguna catástrofe. Lo han hecho muchos en nombre de los normalistas desaparecidos. Causan destrosos, lapidan edificios públicos, marchan por las principales vialidades en protesta por las fallas o debilidades del gobierno.

En algunas partes, han formado grupos de autodefensa, cuando el gobierno no les protege ante las agresiones del crímen organizado.

Los bajacalifornianos en general, y los ensenadenses en particular, no se atreven a hacer eso. Son pasivos, conformistas.

En otras partes del país, cuando se ha suscitado alguna tragedia, el Presidente Enrique Peña Nieto les visita, una y otra vez, lo mismo que los miembros del gabinete presidencial. A los ensenadenses, no los visitó, ni una sola vez.

En otras partes del país, luego de una tragedia, el gobierno federal derrocha recursos y acciones de apoyo, a los habitantes de las zonas afectadas.

Para los ensenadenses, no hubo nada. Simplemente negligencia y acciones tardías.

Ojalá que el asunto de los daños sufridos en la carretera escénica, sirva de ejemplo a los bajacalifornianos. Los políticos son insensibles y cabezas duras. Son negligentes, torpes e ineficientes. Por las buenas, no entienden.

Hubiese sido totalmente distinto, si los residentes de los otros cuatro municipios de la entidad, junto con los ensenadenses, hubieran formado grupos para protestar y reclamar soluciones más rápidas, para reanudar la circulación en la escénica.

Seguramente las respuestas gubernamentales hubieran sido distintas.

Lo mismo se puede decir, respecto a muchos otros problemas.

Por ejemplo, integrar grupos de protesta, que reclamen acción penal, en contra de los políticos, que provocaron el quebranto financiero del Issstecali y contra cualquier otro que haya incurrido en actos de corrupción.

Grupos que reclamen, se de respuesta a las solicitudes de jubilación de 3 mil 200 trabajadores del gobierno, tanto estatal como municipales, incluyendo trabajadores al servicio de la educación.

La suspensión de medidas centralistas, como la restricción en el manejo de las divisas.

Se acaben los actos de corrupción y prepotencia, de los elementos de las corporaciones policiacas.

Esto, al margen de cuestiones partidistas. Ajenos a oportunistas o chantajistas.

Lamentablemente, nadie se atreve a arriesgar. Todos prefieren mantenerse en sus posturas comodinas. Mientras, aparentemente, no les afecte algo directamente, nada dicen, nada reclaman.

Pareciera que Baja California está habitada por seres apáticos, insensibles, mediocres o cobardes.

Los hay que presumen, que la reacción más efectiva, ante todo esto, es sumarse al abstencionismo. Cuando que es más efectivo darle cauce al voto de cada quien. La omisión o la inacción, equivalen a cobardía.

De nada sirve, que existan múltiples grupos de profesionistas, si ninguno se atreve a levantar la voz, para orientar y clarificar situaciones. Para reclamar, cuando sea necesario.

De poco sirve, que existan organismos empresariales, si negocian posturas y silencio, a cambio de privilegios.

De poco sirve, tener numerosas e importantes instituciones de educación superior, si estas poco aportan para mejorar las condiciones de vida de los bajacalifornianos.
  
Que el desplome de la carretera escénica, sirva de experiencia. Los bajacalifornianos deben reaccionar. Bueno, si es que no quieren seguir haciendo cuentas amargas.

                                                                                        

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